Pink Floyd reeditará Meddle en vinilo naranja por National Album Day. También estrenará una versión restaurada de “Echoes” de Crystal Voyager.
Indicé
Pink Floyd volverá a poner en circulación uno de los álbumes fundamentales de su primera etapa con una edición especial de Meddle en formato San Tropez Orange Marble Vinyl, que llegará el próximo 17 de octubre de 2026 como parte de las celebraciones de National Album Day.
Pero la reedición tendrá un atractivo adicional para los seguidores de la banda. Ese mismo día también se estrenará una versión restaurada en alta resolución de la histórica secuencia de “Echoes” utilizada en la película australiana de surf Crystal Voyager, una producción de culto de 1973 que encontró en la extensa composición de Pink Floyd una banda sonora prácticamente perfecta.
El lanzamiento permitirá volver a descubrir una conexión poco conocida entre la música de Pink Floyd, el cine experimental y una de las primeras grandes experiencias cinematográficas filmadas desde el interior de una ola.
Meddle regresa en una edición especial de vinilo naranja
Originalmente publicado en 1971, Meddle fue el sexto álbum de estudio de Pink Floyd y ocupó un lugar especialmente importante dentro de la evolución artística de la banda.
El disco apareció en una época de transición. Pink Floyd todavía se encontraba desarrollando la identidad que posteriormente desembocaría en álbumes como The Dark Side of the Moon, pero ya estaba experimentando con estructuras, texturas y métodos de composición que terminarían definiendo buena parte de su sonido durante los años siguientes.
La propia banda considera Meddle una pieza fundamental de ese proceso de transformación. El álbum fue desarrollado durante un periodo en el que Pink Floyd también se encontraba intensamente involucrado en giras y presentaciones en directo. Las sesiones terminaron dando forma a un trabajo muy diferente de lo que el grupo había realizado anteriormente.
La nueva edición especial será presentada en San Tropez Orange Marble Vinyl, un formato de colección creado específicamente para la celebración de National Album Day.
El lanzamiento será distribuido por Sony Music y estará disponible el 17 de octubre, fecha en la que se celebrará la edición 2026 de National Album Day.
La jornada de este año tendrá como tema “Icons”, dedicado a artistas, grabaciones y figuras consideradas fundamentales dentro de la historia de la música.
¿Qué canciones incluye Meddle?
Una de las características más llamativas del álbum es que, a pesar de contener solamente seis canciones, cada pieza contribuye a construir una etapa concreta en la evolución de Pink Floyd.
El repertorio de la edición incluye:
- “One of These Days”
- “A Pillow of Winds”
- “Fearless”
- “San Tropez”
- “Seamus”
- “Echoes”
El álbum concluye con “Echoes”, una composición de aproximadamente 23 minutos que ocupa todo el segundo lado del disco original.
La canción terminó convirtiéndose en una de las piezas más importantes del Pink Floyd de comienzos de los años 70 y fue interpretada regularmente durante una de las etapas más intensas de actividad en directo de la banda.
“Echoes” y la conexión secreta con Crystal Voyager
Aquí es donde la historia de esta reedición adquiere una dimensión especialmente interesante.
En 1973, el cineasta, fotógrafo y surfista australiano George Greenough participó en Crystal Voyager, una película documental dirigida por David Elfick y escrita y narrada por el propio Greenough.
La producción estaba profundamente ligada al surf, pero también a la experimentación visual.
Greenough había desarrollado una técnica de filmación que le permitía introducir una cámara dentro de las olas y registrar imágenes desde una perspectiva que hasta entonces resultaba prácticamente inédita.
Para hacerlo, construyó su propio sistema de cámara, con un peso aproximado de 17 libras, que le permitió capturar imágenes desde el interior de una ola.
El resultado fue una secuencia visual extraordinaria para su época.
Pero todavía faltaba algo.
Greenough necesitaba encontrar una música que pudiera acompañar aquellas imágenes.
Y fue entonces cuando apareció Meddle.
La casualidad que convirtió a “Echoes” en la banda sonora perfecta
Según recuerda Greenough, nunca había escuchado “Echoes” hasta que su madre le consiguió el disco.
Cuando escuchó la canción, inmediatamente encontró una conexión entre la música y las imágenes que estaba preparando.
La duración de la composición también parecía encajar de manera casi perfecta con la secuencia final de la película.
“Echoes” dura aproximadamente 23 minutos, prácticamente el mismo tiempo que necesitaba Greenough para acompañar la escena final de Crystal Voyager.
La elección terminó siendo mucho más que una simple coincidencia.
Greenough y Elfick necesitaban obtener autorización para utilizar la canción, pero existía un problema: no tenían dinero suficiente para pagar los derechos de utilización de la música.
En lugar de abandonar la idea, ambas partes encontraron una solución poco convencional.
Se propuso un intercambio: los responsables de Crystal Voyager podrían utilizar “Echoes” en la película y Pink Floyd recibiría autorización para utilizar las imágenes de Greenough como material visual durante sus conciertos.
Ambas partes aceptaron.
Y así nació una de las asociaciones audiovisuales más curiosas de la historia de Pink Floyd.
Pink Floyd utilizó las imágenes en sus propios conciertos
El acuerdo no solamente permitió que “Echoes” se convirtiera en el acompañamiento de la secuencia final de Crystal Voyager.
También permitió que Pink Floyd incorporara las imágenes de Greenough a su propio universo visual.
Esto resulta especialmente importante cuando se recuerda que los espectáculos de Pink Floyd fueron evolucionando hasta convertirse en experiencias audiovisuales mucho más ambiciosas que un simple concierto.
La banda comenzó a utilizar proyecciones, películas, efectos visuales e imágenes sincronizadas con su música para construir una experiencia inmersiva.
En ese contexto, las imágenes filmadas dentro de las olas por Greenough encajaban perfectamente con el carácter hipnótico de “Echoes”.
Más de cinco décadas después, aquella colaboración continúa siendo recordada como una de las conexiones más singulares entre Pink Floyd y el mundo del cine.
“Echoes” se convirtió en una pieza esencial del Pink Floyd de los años 70
La importancia de “Echoes” dentro de la historia de Pink Floyd no terminó con Crystal Voyager.
La canción se convirtió rápidamente en una pieza habitual de los conciertos del grupo durante el periodo comprendido entre 1971 y 1975.
También tuvo un papel destacado en Pink Floyd: Live at Pompeii, la célebre película dirigida por Adrian Maben, donde “Echoes” aparece dividida en dos partes que funcionan como una especie de marco musical para la película.
La composición volvió a aparecer décadas después en diferentes etapas relacionadas con los integrantes de Pink Floyd.
Durante la gira de A Momentary Lapse of Reason de 1987, fue recuperada para los primeros conciertos de aquella etapa.
Posteriormente, David Gilmour volvió a interpretarla durante su gira On an Island de 2006, donde cerraba el repertorio principal de sus conciertos.
Años después, Nick Mason’s Saucerful of Secrets también incorporó “Echoes” a sus presentaciones.
Todo esto demuestra que la canción nunca quedó completamente atrapada en la época de Meddle. Por el contrario, continuó reapareciendo en diferentes momentos de la historia relacionada con Pink Floyd.
La restauración de Crystal Voyager recuperará una imagen histórica
El próximo 17 de octubre, los seguidores podrán volver a contemplar la secuencia de “Echoes” utilizada en Crystal Voyager mediante una nueva versión restaurada en alta resolución que será publicada a través del canal oficial de Pink Floyd en YouTube.
La restauración permitirá apreciar con mayor detalle el trabajo de Greenough y la particular relación entre sus imágenes y la música de la banda.
Y hay un elemento especialmente interesante: las imágenes no fueron concebidas originalmente pensando en “Echoes”.
Greenough encontró primero las imágenes que quería crear y posteriormente descubrió la música que podía acompañarlas.
El resultado terminó funcionando de una manera tan natural que actualmente resulta difícil imaginar la secuencia con otra banda sonora.
George Greenough vuelve a trabajar con Pink Floyd
Greenough ha expresado su entusiasmo por la recuperación de este material y por volver a colaborar con Pink Floyd más de 50 años después.
Para el cineasta, la combinación entre la enorme dimensión sonora de “Echoes” y las imágenes capturadas dentro de las olas mantiene su fuerza incluso décadas después de aquella primera colaboración.
La restauración representa, por tanto, una oportunidad para recuperar una pieza audiovisual que pertenece tanto a la historia del surf como a la historia visual de Pink Floyd.
Es también una muestra de cómo Meddle trascendió el formato tradicional del álbum.
“Echoes” no fue simplemente una canción de 23 minutos colocada al final de un disco. Se convirtió en una pieza capaz de dialogar con el cine, la experimentación visual y las presentaciones en directo.
Meddle, un álbum que anticipó al Pink Floyd que vendría después
Mirando la historia de Pink Floyd en retrospectiva, resulta difícil separar Meddle de la transformación que experimentó la banda durante los primeros años de la década de 1970.
El álbum apareció antes de The Dark Side of the Moon y ayudó a establecer algunas de las características que posteriormente se convertirían en elementos centrales del sonido del grupo.
El propio “Echoes” es una muestra de esa evolución.
La canción utiliza largos desarrollos instrumentales, cambios de atmósfera, efectos de sonido y una estructura que se aleja de la duración convencional de una canción de rock.
El resultado anticipaba el interés de Pink Floyd por construir piezas musicales que funcionaran como experiencias completas.
Por eso, Meddle ocupa un lugar tan particular dentro de la discografía de la banda: pertenece a una época en la que Pink Floyd todavía estaba buscando su siguiente identidad, pero ya comenzaba a encontrarla.
Una celebración para coleccionistas y seguidores de Pink Floyd
La reedición en San Tropez Orange Marble Vinyl llegará en un momento en el que el vinilo continúa teniendo una fuerte presencia dentro del mercado de la música física y entre los coleccionistas.
National Album Day 2026 estará dedicado a los llamados “Icons” y reunirá diferentes reediciones y lanzamientos especiales de artistas de distintas generaciones. Meddle forma parte de esa selección de títulos clásicos que recibirán una presentación especial para la celebración.
En el caso de Pink Floyd, la elección de Meddle resulta especialmente apropiada.
Más de medio siglo después de su lanzamiento original, el álbum continúa siendo una pieza fundamental para entender la evolución del grupo y, sobre todo, el nacimiento de “Echoes”, una canción que terminó viajando desde un estudio de grabación hasta el interior de las olas de Australia.
El 17 de octubre de 2026, Pink Floyd volverá a poner Meddle en las manos de los coleccionistas con una edición naranja especial.
Ese mismo día, “Echoes” volverá a encontrarse con las imágenes de George Greenough.
Y después de más de 50 años, aquella extraordinaria unión entre rock progresivo, cine experimental y surf volverá a cobrar vida en alta resolución.

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